domingo, 3 de abril de 2011

"MATANDO AL MENSAJERO"

   Hola a todos:

   Es tarde ya, exactamente las 21h. de este domingo de primavera. Aquí estoy esperando a Juanito y con la intención de hablar sobre este dolor de pies que no quiere abandonar-me...ahí viene:
   - Hola Juanito.
   - Hola amigo, ¿Que tal?
   - Bueno...parecido a la semana pasada, sigo cansado y con dolor de pies, ¡¡¡es muy molesto!!!
   - ¿Quieres que hablemos de ello?
   - Esa era mi intención.
   - Amigo, el cuerpo (nuestro amigo mas fiel) nos "habla" constantemente a través de esas "sensaciones". Observa como opera: Para que hagas algo necesario como comer o dormir, nos comunica una "sensación" que nuestro cerebro traduce como hambre, sueño o lo que fuere. Cuando por el motivo que sea no atendemos esos "mensajes", el cuerpo va subiendo el "volumen" de la "sensación" y éstas comienzan a ser desagradables. Si uno siguiera sin atender-las, entonces aparece algo que llamamos "enfermedad".
   - ¡No seas tan radical!
   - Amigo, la "verdad" es tan "radical" como un rayo láser. Pero dejemos a un lado las "creencias" y juntos "investiguemos" como el cuerpo se comunica con nosotros y que hacemos con esas comunicaciones.
   - Eso "suena" a cuentecito ¿No?

                                         "MATANDO AL MENSAJERO"

     ... Hubo una vez un reino que creció y creció tanto que llego a ser imposible conocer-lo entero, era demasiado amplio para recorrer-lo a fondo en una vida.
     ...El rey que reinaba aquel reino, era como un hombre ciego ya que desde la soledad de sus aposentos tenía que tomar decisiones sin "ver" directamente lo que pasaba.
     ...Para poder "gobernar", el rey nombró "gobernadores de provincia". De ese modo en todo rincón del reino, había alguien que, al menos en teoría, si "veía".
     ...También hubo que crear un sistema de comunicación. De tal manera que cuando el rey tenía que decidir, un "mensajero" corría al lugar y "veía" por el rey.
     ...Al mismo tiempo y constantemente, los "gobernadores de provincia" enviaban "mensajeros" al centro de mando (donde vivía el rey) para comunicar-le como iban las cosas.
     ...El caso es que el sistema funcionaba a la perfección de manera que aquel reino gozaba de una tremenda prosperidad y abundancia.
     ...Lo que mas amaba el rey de su reino, era una pequeña islita llamada "luz". De pequeño había pasado largas temporadas ahí. Ahora sus múltiples ocupaciones sólo le dejaban "recordar-la".
     ...Lo que mas crecía en aquel reino tan "expansivo", era el cuerpo de "mensajeros". Al ser el reino tan y tan grande, hacían falta muchísimos "mensajeros" reales.
     ...Pronto ser "mensajero real" se convirtió en una "profesión" de futuro y se crearon muchas escuelas de "mensajería real", donde sobre todo les enseñaban a correr muy muy deprisa.
     ...A pesar de la "eficacia" de la comunicación de los "mensajeros reales", el rey estaba terriblemente estresado ya que constantemente recibía y enviaba comunicaciones y éstas alteraban sus estados anímicos.
     ...Solo levantar-se por la mañana, ya empezaba su "danza emocional". Noticia buena - alegrón. Noticia mala - cabreo...y así pasaba el rey su día, como la montaña rusa, a ratos contento, a ratos enfadado, a ratos preocupado, etc.
     ...Tanto fue así que lo que el rey mas deseaba es que las "noticias" de su reino fuesen siempre "buenas", pero claro, eso es imposible. ¡¡¡La vida es contraste!!!
     ...El caso es que se creó la costumbre de "premiar" a los mensajeros portadores de buenas noticias:
   MR-  Mi rey, hemos vencido y expandido otros mil kilómetros nuestro reino.
   Rey- ¡¡¡Que bien!!! ¡¡¡Que le den 1.000 monedas de oro al "mensajero" una por cada kilómetro de expansión.
     ...Lo malo es que también se comenzó a "castigar" a los mensajeros que traían malas noticias:
   MR-  Ohhh mi rey, el enemigo nos sorprendió mientras dormíamos y nos hizo prisioneros, sólo a mi me liberaron para que os comunique que no están dispuestos a ser "conquistados".
   Rey- Ehhh, ¡¡¡Con que durmiendo!!! ¡¡¡No puedo confiar en nadie!!! Llevaos a este cobarde dormilón y azotar-le para que aprenda a no dormir-se.
   MR- Pero mi rey, yo sólo soy el "mensajero" de lo que ocurrió,  no el causante, no tengo culpa ninguna de que vuestro ejército quisiera dormir. ¡¡¡Castiga a tus generales!!!
   Rey- ¿Ah si? Con que encima de dormilón, acusica...¡¡¡azotar-le dos veces!!! Una por dormilón y otra por delatar a sus compañeros.
     ...Pronto además de una profesión de futuro, los "mensajeros" pasaron a ser una profesión de "riesgo" y cuando eran portadores de malas noticias pasaban mucho miedo.
     ...El rey se alteraba tanto cuando lo que le contaban no le gustaba que se llenaba de ira. Entonces consultaba con sus asesores...¡¡¡Los ancianos!!!
   Rey- ¡¡¡No puedo mas con estos inútiles!!! No hacen mas que traer-me malas noticias ¡¡¡No sirven para nada!!! Creo que habría que ejecutar-los.
   Anc- Pero mi rey, reflexiona...para gobernar un reino tan grande como el tuyo necesitas esa "comunicación", necesitas al cuerpo de "mensajeros".
   Rey- Vale pero yo ¡¡¡Sólo quiero buenas noticias caray!!! y al próximo "mensajero" que me traiga una noticia mala, lo cuelgo del mástil de la bandera.
   Anc- Cálmate mi rey...Las noticias son noticias, ni buenas ni malas, sólo necesarias para "saber". Cuando la noticia es buena, nos alegramos, aprendemos y lo celebramos. Cuando la noticia es mala, sirve para avisar-nos y poner remedio y así convertir-la en buena.
     ...Las reflexiones de los ancianos calmaron al rey. Es cierto que cuando uno no quiere "ver" una mala noticia para así "evitar" la emoción negativa, el problema empeora y empeora. Así que el rey aprendió a "gruñir" por dentro y sonreír por fuera...El caso es que no se note.
     ...Esa nueva actitud hizo que los "mensajeros" se relajaran un  poco y se atrevieran a comunicar las noticias, tanto si fueran buenas o malas.
     ...Un día un "mensajero" llegó exhausto y se arrodillo delante del rey:
   MR-  Señor, la isla "luz" ha caído en manos del enemigo.
   Rey- Ehhh, ¿"Luz"? mi isla favorita...¿Como te atreves a decir eso?
     ...El rey sacó su espada y cortó la cabeza del "mensajero", lleno de ira volvió con sus asesores los ancianos y les dijo:
   Rey- Lo siento no he podido mas, estoy hasta el gorro de malas noticias.
   Anc- Pero mi rey, estábamos de acuerdo que para "gobernar" son necesarias tanto las buenas como las malas, ¿Que ha cambiado? ¿Acaso es por tratarse de "luz" tu isla favorita?
   Rey- Ahhhh, tu también...toma, para que te enteres.
     ...Acto seguido el rey cortó la cabeza al "anciano" que le hablaba y blandiendo su espada ensangrentada preguntó:
   Rey- ¿Alguien mas quiere decirme que a la isla "luz" le pasó algo malo?
   Anc- Pero fingir que nada ha pasado no tiene utilidad, si "luz" ha caído, "ver-lo" es necesario si es que la queremos recuperar.
   Rey- ¡¡¡Otro listillo!!! Pues toma por listo.
     ...Y cortó la cabeza de otro de los ancianos. Se hizo un tremendo silencio en el "consejo de ancianos". Nadie se atrevía a hablar. Entonces es rey gritó:
   Rey-  ¡¡¡Que os pasa!!! ¿No tenéis nada mas que añadir?
   Anc- Mm mm si, eeeeste,  bueno...¿Que día mas bonito hace eh? Se nota que llegó la primavera.
   Rey- Eso mismo...¡¡¡Que bonita es la primavera!!!
     ...Mientras en la isla "luz" se dieron cuenta que el poderoso rey no hacía nada por recuperar la isla. Es como si no se hubiera enterado o no le importara...O quizá tenía miedo de afrontar esa rebelión.
     ...Los isleños, conocidos como "luzenses", se envalentonaron ante la "ausencia" de respuesta por parte del rey y empezaron a "tramar" extender esa "revolución". Pronto se atrevieron a invadir una isla vecina.
     ...Ningún "mensajero" ni "anciano" en su sano juicio se atrevía a "comunicar" eso al rey...Sabían que sus cabezas rodarían por el suelo...así que todos callaban.
     ...Los "luzenses" lo tenían claro: Si el rey no reacciona es que nos teme. Así que decidieron lanzar una ofensiva a gran escala, invadiendo y conquistando todos los territorios que encontraban.
     ...En el reino imperaba el silencio. Incluso cuando los "luzenses" se encontraban ya a las afueras de la "ciudad real", "mensajeros" y "ancianos" silbaban y disimulaban...nadie quería enfrentar-se a la ira del rey.
     ...El día que los "luzenses" tomaron al asalto el palacio real,  se oyó gritar al rey: ¡¡¡Mis "mensajeros" me han mentido!!! y ¡¡¡Los "ancianos" me han traicionado!!!

   - Amigo Juanjo, esto es una metáfora: El reino es tu vida. Los "mensajeros" son tus sentidos corporales comunicándote "lo que es". El consejo de "ancianos" es tu mente y tu capacidad para "elaborar" esa información del modo mas adecuado. La isla "luz" es una creencia tan profunda que crees no soportar el contacto con su realidad y por eso "matas al mensajero". La invasión de los "luzenses" es un símil de la enfermedad (tanto física como sicológica) que se extiende facilmente al no querer "ver". Y el rey, evidentemente eres tu, el que "gobierna" (o eso debería ser) el reino. ¿Entiendes?
   - Pero si a mi lo único que me pasa es que me duelen las plantas de los pies.
   - ¡¡¡Perfecto ejemplo!!! ¡¡¡Vamos allá!!!: Correcto, te duelen los pies y...¿Que quieres?
   - ¡¡¡Toma!!! vaya pregunta. Pues que me dejen de doler.
   - ¿Y si ese dolor se está expresando pasa "comunicar-te" algo, como un "mensajero"?
   - Pero yo lo único que quiero es que no me duelan, de hecho, ahora mismo me pienso tomar una "aspirina" a ver si se calman.
   - Y eso es "matar al mensajero"
   - Entonces ¿Dices que "vivir" el dolor es bueno?
   - Noooo. nada de eso. Digo que el dolor y el placer son comunicaciones preciosas que nos ayudan a "gobernar" nuestras vidas. Cuando sólo nos interesa "calmar", nos perdemos la comunicación y el cuerpo se verá obligado a aumentar el "volumen" para asegurar-se de ser oído.
   - Y...¿Que me quieren decir mis pies?
   - No hace falta ser un experto, sólo un poco de imaginación y sentido común...Veamos:
   * Lo primero es preguntar-se la función de los pies:
      - Estos sirven para caminar y también nos "sostienen" en pie.
   * Lo segundo es "ver" que me impide hacer el síntoma:
     - Al doler la planta, te dificulta correr, caminar deprisa, hacer esfuerzos como cargar peso estando de pie, etc.
   * Lo tercero es entender el "síntoma" como una amable petición. En tu caso, tu "ser" (el rey) te está diciendo que pongas la atención en tu "modo de caminar" (esto no sólo afecta al caminar físico, sino también a lo sicológico)
   * Lo cuarto y último, será entender tu vida como algo sistémico, es decir, como una entidad donde todo está unido: Lo físico, lo psiquico, lo emocional, etc. y "ver" así como el síntoma "resuena" en todas las facetas de nuestra vida.
   - Quieres decir que si mis pies no me dejan correr u andar deprisa, al mismo tiempo me están diciendo que voy demasiado deprisa por la vida.
   - ¡¡¡Exacto!!! amigo. Sólo te queda "ver-lo" en todos los campos, las preguntas serían:
   * ¿Estoy controlando mucho lo que tengo por delante? ¿Me anticipo?
   * ¿Estoy sintiendo prisa para que algo suceda?
   * ¿Está mi pensamiento "apegado" a alguna forma determinada y no "quiere" que las cosas sean de otra manera?
   - Recuerda, amigo, que la "presencia" en la vida es absolutamente representada por los pies.
   Bueno, otra propuesta extraña de Juanito: Coger un síntoma (físico o psicológico) y "ver" que me dificulta. Entender que esa dificultad es la "petición" del cuerpo. Extender a todos los campos vitales ese "síntoma" y poner la atención en él.
   Cuando el síntoma es una "e-moción" como la tristeza, por ejemplo, la mecánica sería exactamente la misma: ¿Que me dificulta estar triste? Quizá se me hace difícil la interactuación. Puede también que me sienta poco vital. Seguramente tendré pensamientos negativos y pocas ganas de hacer las cosas, etc.
   Entonces lo "vivo" como una "petición" y me permito interactuar lo necesario, descansar, aceptar "conscientemente" la naturaleza "oscura" de mis pensamientos (lo que no implica creérmelos) y hago sólo lo de veras necesario.
   Personalmente, esta semana la voy a dedicar al hecho de "andar": Las velocidades en que hago las cosas, las prisas para conseguir algo y en definitiva todo lo que representa mi "andar" por esta mi vida.
   Todo el cariño del mundo...Juanjo & Juanito

4 comentarios:

  1. Querido Juanjo, siento lo de tus pies; pero ahora, como no tienes "papel", sólo te queda hablar con ellos, quizás los has tenido muy abandonados . . ., pero nunca es tarde, quiérelos, son parte de tí y no es por nada pero, pequeño, lo que se dice pequeño, no eres, así que un poco de agradecimiento se merecen jeje.
    Al rey del cuento, ya le vale!!. Deja claro el resultado de una actitud cerrada a la dualidad.
    Pero sinceramente creo que la Vida es muy sencilla; que "ser" es lo normal, y por tanto no requiere esfuerzo y todo lo demás son complicaciones creadas por los humanos.
    Besos,

    ResponderEliminar
  2. Me encanta tu cuento Juanjo, a mi por ejemplo el cuerpo me ha cambiado mucho y una curiosidad son mis gemelos que han crecido sin hacer deporte acumulando gran tensión, pues cuando un masajista pone mano ahí lloro de dolor, y buscando el porque observe que los felinos cuando están preparados para defenderse o atacar tensan ese musculo de las patas traseras y me sirvió de ejemplo para comprender lo que me pasaba y es que estoy siempre a la defensiva en lugar de relajarme y simplemente escuchar lo que me digan, es algo que intento cambiar poco a poco.
    Otra tendencia es a retener líquidos en mi cuerpo y es porque en lugar de soltar lo dejo guardado en el baul de los pensamientos ¿le suena eso a alguno? cuando uno va experimentando y abriendo su mente, se va volviendo empatico y no deja soltar al moralista y juez que en realidad aun lleva dentro que aunque ahora cayadito igual sigue ahí reprimido porque simplemente quieres ser un ser más feliz viviendo sin juicios pero todo es poco a poco, el tiempo de la vida decide cuando sucede, así mientras, probablemente es más sano decir lo que uno piensa aunque patines un poco, eso si, mientras ir nutriendose de pensamientos y cosas puras asta que llegue el momento de verdad que ya uno solo sin esfuerzo no le salga juzgar.
    Gracias por tus escritos.

    Aunque no tenga nada que ver ayer me fui con mi amigo Servando a visitar la Sagrada Familia y cuando estuve dentro de esa obra tan bien parida dios mio que maravilla! Como ese genio supo ver a dios en la naturaleza y que obra tan matematicamente perfecta...disfrute mucho y me pelee un poco con el del ancensor que no nos dejo subir jijiji bueno así otro día vuelvo...
    Un besito
    Reyes

    ResponderEliminar
  3. Andar deprisa por la vida !!!!! Que dilema
    Siempre he estado molesta con mi impaciencia. Es un rasgo de mi manera de ser que me gustaria cambiar. Me ha comportado y aún me comporta problemas con los demás. O porque encuentro que ellos van demasiado lentos o porque ellos encuentran que yo voy demasiado rápida.
    Pero al mismo tiempo que digo esto pienso, y ¿por qué tengo que cambiar ??? si me propongo no cambiar a los demás, ¿por qué tengo que cambiarme a mi misma?
    Intento encontrar la medida justa de lo que significa disfrutar de las cosas, viviéndolas, dejándolas que se expresen y por otro lado, la prisa que tengo , inherente a mi manera de ser, por hacerlas y vivirlas. No siempre lo consigo.
    Anticiparse para mi es casi un juego. Si lo que sucede coincide con lo pensado, fantástico y si no, también fantástico, sorpresa !!!
    Pero, .... a mi también me duelen los pies, .......

    ResponderEliminar
  4. Mercè. . . tu final es lo mejor, jeje. Mi opinión es que si queremos vivir en Paz, correr no es lo suyo. . . la Vida tiene su propio ritmo y las cosas suceden cuando han de suceder. Interferir en la vida de los demás no me parece correcto, pero interferir en la tuya propia, tampoco está bien. La mente nos juega "trampillas·, el cuerpo, no te engaña. Mi pregunta es, si realmente eres tú, la que quiere correr. . .
    Besos,

    ResponderEliminar