HOLA SOY JUANITO
Si, soy Juanito, aprovecho que Juanjo está bajito de energía con sus riñones y sus "cosas". Si, ahora que no me "ve", quiero contaros un resumen de su "historia".
Vereís, cuando Juanjo era un niño pequeñito, por algún motivo empezó a desarrollar una serie de "imágenes" de si mismo. Se sentía torpe y raro. En el colegio no daba "pié con bola" ni en los deportes y eso que era un niño "grandullón". Sus malas notas y un comportamiento "semi autista" preocuparon a sus padres. Sicólogos, terapeutas y "salvadores" de todo tipo se "erigieron" en ¡¡¡los arregladores!!! de su vida...mientras Juanjo llegaba a la adolescencia hecho un mar de dudas...¿que pasa con migo que todo el mundo anda tan y tan preocupado?
Con 15 añitos, como todo adolescente, sufrió rechazo de algunas chicas...¡¡¡y quien no!!! pero en vez de verlo como "algo que pasa", lo sumó al cúmulo de "imágenes" anteriores. Ahora Juanjo no solo era torpe y raro, sino además feo y absolutamente carente de magnetismo.
Con tal "panorama", mi amigo vio en las drogas la manera de vivir "ausente de todo ese dolor" y lo hizo, vaya si lo hizo, por ¡quince años! Evidente mente, relacionarse con las drogas tanto tiempo, no hizo sino sumar mas "imágenes" negativas sobre si mismo. Desastre económico, dejadez física y psíquica, etc. Ya veis, ahora Juanjo "es" torpe, raro, pobre, feo, solitario, enfermizo y prácticamente "condenado" a morir joven.
Un día, vaya a saber usted porqué, Juanjo dejó "de golpe" de drogarse. Una época "verde" y "fructífera" comenzó para el. Tan "virgen" era la tierra donde Juanjo "reedificaba" su vida que los cambios se "agolpaban" a gran velocidad. Tanto fue así que como ya sabéis un día convirtió esa "pasión" por aprender a conocerse y por tanto acercarse a "sentir bien" en su actual profesión. Así transcurrieron los años hasta el día de hoy.
Ahora que él duerme, aprovecho para dejar claro mi "amor incondicional" hacia Juanjo. Ha hecho muchas cosas, algunas realmente importantes (para él) al menos. Pero vivo con el y se que "sufre". Dedica grandes cantidades de energía a esas "imágenes". Necesita tener un cuerpo fuerte y atractivo, cuando poca gente va a sus clases se lo pasa fatal, necesita atraer a todas las mujeres, no soporta el desorden y el caos en su casa, siempre anda preocupado por algo (dinero, salud o lo que sea)...en fin, dispone de una vida agradable, dedicándose a lo que quiere, pero solo la vive a medias.
Cuando lo "veo"...no puedo evitar decírselo, Juanjo, ¿quien lucha tanto? y él contesta ¡yo! Pero ¿a que llamas yo? ...y el sigue "eso a mi".
¿Es "eso" Juanjo? Creo que esta pregunta "merece" poner "toda la atención". Si la respuesta es "si", entonces Juanjo no existe en absoluto, sólo es un recuerdo "corrigiéndose" constantemente. Creyendo que si logra lo que en su pasado no logró "curará" heridas. Si por el contrario la respuesta es "no", entonces está "tremendamente" vivo, nuevo, elástico y fresco...y sobre todo ¡¡¡libre!!! de "si mismo".
Teniendo en cuenta que este problema nos afecta a todos, propongo una pregunta: ¿Cuando dices "yo", a que te estás refiriendo? ¿a la continuidad de tu pasado? ¿al cúmulo de experiencias almacenadas en tu memoria? ¿eres un álbum de fotos? o ese "yo" es alguien permanentemente nuevo.
Creo que el tema tiene mucha importancia. El "ser" que somos no tiene "imagen" alguna de si mismo y por tanto ¡nada! que defender. Es "inmensamente libre" ya que carece de creencias. Para "vivirlo", no sólo entenderlo, sino "vivirlo" hay que "morir" al pasado. Algo así como el conocido refrán "agua pasada no mueve molino". Es un dicho treméndamente gráfico, visualízalo, sólo el "agua presente" impulsa las aspas del molino. Eso es ¡libertad! y sólo ahí puede vivir el AMOR.
Ostras, Juanjo se despierta, me despido antes de que me pille usando su ordenador. Por favor no le comentéis nada de lo que os he explicado, es ¡tan orgulloso! que se enfadaría y añadiría mas "imágenes" a ese "álbum de fotos" que llama su vida. El os quiere mucho...
Juanito
martes, 29 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
EL "QUE" Y EL "COMO"
Hola de nuevo, ayer lunes y hoy martes, mi espalda aconsejó descansar. Amenudo me pregunto por las causas de esas "dolencias" que de repente nos "sugieren" parar. Claro está que las podemos ver como un "inconveniente" o como algo "ajeno" (de fuera) que viene a perturbar nuestra "intención". Como me cuesta "conformarme" con estas explicaciones, propongo "investigar" juntos las causas.
El que os escribe, Juanjo, está lleno de cosas bonitas que realizar. Como a vosotros, a Juanjo le gusta vivir en una casa limpia y bonita. Le gusta también "realizarse" en su profesión y que ello "redunde" en una economía "saludable". También a Juanjo le gusta ver y compartir con sus amigos. Hasta aquí Juanjo es "perfectamente normal".
Viendo que lo "que" Juanjo quiere es normal, el problema o dificultad ha de estar en "como" Juanjo se acerca a eso que quiere. Juanjo es rígido y tozudo pero tiene en su inseparable "amigo" Juanito a alguien muy libre (incluso de equivocarse) que le inspira para "ver". Así que una vez mas, observaremos el "como" haría Juanito.
En una ocasión, Juanito y yo decidimos hacer juntos el camino de Santiago. Un lunes partimos llenos de ilusión y energía, dispuestos a vivir la experiencia. Yo soy muy calculador y perfeccionista, así que el mismo lunes a la hora de comer, le di a Juanito un papel con los kilómetros que debíamos recorrer cada día para llegar a Santiago en la fecha prevista. Para mi sorpresa, Juanito se molestó conmigo, me dijo que el no iba a convertir sus vacaciones en una carrera.
A partir de ahí, todo comentario se convertía sistemáticamente en una discusión. Juanito me decía: Voy a parar un rato. Yo respondía: Entonces hoy no cumpliremos con el "programa". Al día siguiente, martes, el nivel de discusiones era tal, que decidimos seguir cada uno por su lado.
Estaba yo completamente seguro del éxito de mi "preprogramada" manera de abordar el proyecto y al mismo tiempo estaba convencido del "inminente fracaso" de Juanito.
Pasaron los días y yo seguí a "rajatabla" el "programa", pero tuve "mala suerte", una ampolla en el pié derecho no me permitía apoyar bien el peso al caminar y eso se convirtió en un intenso dolor en la cadera que hizo del todo "imposible" mi continuidad en el "camino". El caso es que tuve que pedir ayuda para que me acompañaran al pueblo mas cercano allí coger un autobús para volver a mi casa.
Tardé mas de tres semanas en saber que tal le fue al "inconstante" e "irresponsable" de Juanito. De repente, diez días mas tarde de lo previsto, Juanito apareció en mi casa acompañado de un grupo de "amigos". Los conocí en el "camino", dijo. Un tanto molesto y lleno de ironía pregunté:
- ¿Que, que tal "tu camino", llegaste a algún lado?
- La vida es una sorpresa permanente, dijo. cuando nos separamos me pregunté ¿y quien quiere llegar a Santiago? Me eché a reír ya que ni tan siquiera conocía esa ciudad así que ¿como es posible querer ir a un lugar que desconoces?
Una vez "desconectado" de la "necesidad de llegar", me relajé. En un pueblo cercano estaban de fiestas, decidí ir y me divertí tanto que me quedé. Ahí conocí a estos "amigos" y pasé de "fiesta" varios días con ellos. Una mañana, mis nuevos amigos, decidieron continuar su "camino" a Santiago y me propusieron ir con ellos, contesté que ya se me acababan las vacaciones y que no había tiempo para "caminar" hasta el final del "camino". Se echaron a reír, sólo me dijeron: Mañana te vienes y decides.
Resultó que mis nuevos "amigos" eran aficionados a volar en "ultra ligero" y así hacían su "camino de Santiago". Me ofrecieron una plaza en uno de ellos y...¡¡¡volé!!! por encima de Asturias y Galicia, fue sin duda una experiencia fabulosa, sin duda muy superior al hecho de llegar o no al "final del camino".
Al oír el relato de Juanito, una sensación de "injusticia" e "ira" se apoderó de mi. ¿Porqué yo que lo tenía todo perfectamente "estudiado" y "planificado" fracasé en llegar y encima no me ocurrió nada "excitante" y Juanito que ni estudió ni planificó y lo que es peor, ¡¡¡se negó a esforzarse!!! no sólo llegó sino que voló en ultra ligero, conoció nuevos amigos, se divirtió, etc.?...y en la respuesta hallé información interesante para compartir en estas páginas.
En inicio, Juanito y yo partimos de un punto idéntico: Los dos decidimos hacer el camino a Santiago. Enseguida hubo una "diferenciación", yo tenía la "atención" puesta en la organización necesaria para llegar (osea la atención en el hecho de llegar) mientras que Juanito (que también quería llegar) ponía su "atención" en sentirse bien.Nuestras "discusiones" nacían de "esa" "diferencia".
Eso me llevó a otras partes de la vida. ¿Cuando entro en "crisis", donde está el conflicto? Por ejemplo, estos días en los que el dolor de espalda me obliga a descansar, ¿no es lo mismo que me sucedió en el camino?
Amenudo, nuestros quehaceres y deseos se tornan "dominantes". Tanto que consiguen que nos apartemos de lo ¡¡¡mas importante!!! que es el "como" nos estamos sintiendo en lo que estamos haciendo. A partir de "esa desconexión", sólo existe el llegar. Al no "cuidar" el "como" me estoy sintiendo, quedan sólo dos opciones: No llegar. O llegar a "costa" de un maltrato "severo" al sistema que uno es.
De modo que inspirado en ese ser libre y salvaje que es Juanito, lanzo la siguiente propuesta: ¿Podemos probar unos días el dirigir el "foco de atención" al "como me estoy sintiendo" en vez de dirigirlo a "ver" si me acerco o alejo de mis objetivos?
La propuesta sólo funcionará si se aplica de un modo "radical". En los asuntos importantes lo de "nadar y guardar la ropa" ¡¡¡no funciona!!! Es mejor darse un plazo, por ejemplo:
Escojo un día y me comprometo (con migo mismo) a estar "presente" en como me siento. Cuando a través de esa "presencia" detecto un "malestar"...¡¡¡paro toda acción!!! hasta que dicho "malestar" se "disuelva". Prolongo la experiencia varios días con el fin de "ver" si es cierto eso de que a mayor esfuerzo mayor éxito.
Amigos, el cuerpo no es tonto. Del mismo modo que al comer algo en mal estado, éste siente mal hasta que nos obliga a acción (vomitar), cuando "emprendemos" una tarea de un modo tóxico (obsesionándonos, preocupándonos, etc.) el cuerpo comenzará a dar "síntomas" desagradables (en principio a un nivel emocional), tristeza, enojo, cansancio, etc. Luego, si insistimos en ese "como" tóxico, los síntomas serán mas físicos (dolor corporal, digestión pesada, trastornos del sueño, etc) Si aún así, como es habitual, insistimos...vendrán, en nuestro "rescate" la enfermedad y/o lesión corporal.
Recordarte, como siempre, lo inútil de "filosofar". Lo absolutamente "irrelevante" de que estés de acuerdo o no conmigo (yo no soy dueño de verdad alguna) Simplemente, si como a mi te da cierta "rabia" que a pesar de tanto "esfuerzo" haya cosas que no "pitan" en tu vida...¡¡¡coño, probemos algo nuevo!!! Como siempre un placer Juanjo & Juanito
El que os escribe, Juanjo, está lleno de cosas bonitas que realizar. Como a vosotros, a Juanjo le gusta vivir en una casa limpia y bonita. Le gusta también "realizarse" en su profesión y que ello "redunde" en una economía "saludable". También a Juanjo le gusta ver y compartir con sus amigos. Hasta aquí Juanjo es "perfectamente normal".
Viendo que lo "que" Juanjo quiere es normal, el problema o dificultad ha de estar en "como" Juanjo se acerca a eso que quiere. Juanjo es rígido y tozudo pero tiene en su inseparable "amigo" Juanito a alguien muy libre (incluso de equivocarse) que le inspira para "ver". Así que una vez mas, observaremos el "como" haría Juanito.
En una ocasión, Juanito y yo decidimos hacer juntos el camino de Santiago. Un lunes partimos llenos de ilusión y energía, dispuestos a vivir la experiencia. Yo soy muy calculador y perfeccionista, así que el mismo lunes a la hora de comer, le di a Juanito un papel con los kilómetros que debíamos recorrer cada día para llegar a Santiago en la fecha prevista. Para mi sorpresa, Juanito se molestó conmigo, me dijo que el no iba a convertir sus vacaciones en una carrera.
A partir de ahí, todo comentario se convertía sistemáticamente en una discusión. Juanito me decía: Voy a parar un rato. Yo respondía: Entonces hoy no cumpliremos con el "programa". Al día siguiente, martes, el nivel de discusiones era tal, que decidimos seguir cada uno por su lado.
Estaba yo completamente seguro del éxito de mi "preprogramada" manera de abordar el proyecto y al mismo tiempo estaba convencido del "inminente fracaso" de Juanito.
Pasaron los días y yo seguí a "rajatabla" el "programa", pero tuve "mala suerte", una ampolla en el pié derecho no me permitía apoyar bien el peso al caminar y eso se convirtió en un intenso dolor en la cadera que hizo del todo "imposible" mi continuidad en el "camino". El caso es que tuve que pedir ayuda para que me acompañaran al pueblo mas cercano allí coger un autobús para volver a mi casa.
Tardé mas de tres semanas en saber que tal le fue al "inconstante" e "irresponsable" de Juanito. De repente, diez días mas tarde de lo previsto, Juanito apareció en mi casa acompañado de un grupo de "amigos". Los conocí en el "camino", dijo. Un tanto molesto y lleno de ironía pregunté:
- ¿Que, que tal "tu camino", llegaste a algún lado?
- La vida es una sorpresa permanente, dijo. cuando nos separamos me pregunté ¿y quien quiere llegar a Santiago? Me eché a reír ya que ni tan siquiera conocía esa ciudad así que ¿como es posible querer ir a un lugar que desconoces?
Una vez "desconectado" de la "necesidad de llegar", me relajé. En un pueblo cercano estaban de fiestas, decidí ir y me divertí tanto que me quedé. Ahí conocí a estos "amigos" y pasé de "fiesta" varios días con ellos. Una mañana, mis nuevos amigos, decidieron continuar su "camino" a Santiago y me propusieron ir con ellos, contesté que ya se me acababan las vacaciones y que no había tiempo para "caminar" hasta el final del "camino". Se echaron a reír, sólo me dijeron: Mañana te vienes y decides.
Resultó que mis nuevos "amigos" eran aficionados a volar en "ultra ligero" y así hacían su "camino de Santiago". Me ofrecieron una plaza en uno de ellos y...¡¡¡volé!!! por encima de Asturias y Galicia, fue sin duda una experiencia fabulosa, sin duda muy superior al hecho de llegar o no al "final del camino".
Al oír el relato de Juanito, una sensación de "injusticia" e "ira" se apoderó de mi. ¿Porqué yo que lo tenía todo perfectamente "estudiado" y "planificado" fracasé en llegar y encima no me ocurrió nada "excitante" y Juanito que ni estudió ni planificó y lo que es peor, ¡¡¡se negó a esforzarse!!! no sólo llegó sino que voló en ultra ligero, conoció nuevos amigos, se divirtió, etc.?...y en la respuesta hallé información interesante para compartir en estas páginas.
En inicio, Juanito y yo partimos de un punto idéntico: Los dos decidimos hacer el camino a Santiago. Enseguida hubo una "diferenciación", yo tenía la "atención" puesta en la organización necesaria para llegar (osea la atención en el hecho de llegar) mientras que Juanito (que también quería llegar) ponía su "atención" en sentirse bien.Nuestras "discusiones" nacían de "esa" "diferencia".
Eso me llevó a otras partes de la vida. ¿Cuando entro en "crisis", donde está el conflicto? Por ejemplo, estos días en los que el dolor de espalda me obliga a descansar, ¿no es lo mismo que me sucedió en el camino?
Amenudo, nuestros quehaceres y deseos se tornan "dominantes". Tanto que consiguen que nos apartemos de lo ¡¡¡mas importante!!! que es el "como" nos estamos sintiendo en lo que estamos haciendo. A partir de "esa desconexión", sólo existe el llegar. Al no "cuidar" el "como" me estoy sintiendo, quedan sólo dos opciones: No llegar. O llegar a "costa" de un maltrato "severo" al sistema que uno es.
De modo que inspirado en ese ser libre y salvaje que es Juanito, lanzo la siguiente propuesta: ¿Podemos probar unos días el dirigir el "foco de atención" al "como me estoy sintiendo" en vez de dirigirlo a "ver" si me acerco o alejo de mis objetivos?
La propuesta sólo funcionará si se aplica de un modo "radical". En los asuntos importantes lo de "nadar y guardar la ropa" ¡¡¡no funciona!!! Es mejor darse un plazo, por ejemplo:
Escojo un día y me comprometo (con migo mismo) a estar "presente" en como me siento. Cuando a través de esa "presencia" detecto un "malestar"...¡¡¡paro toda acción!!! hasta que dicho "malestar" se "disuelva". Prolongo la experiencia varios días con el fin de "ver" si es cierto eso de que a mayor esfuerzo mayor éxito.
Amigos, el cuerpo no es tonto. Del mismo modo que al comer algo en mal estado, éste siente mal hasta que nos obliga a acción (vomitar), cuando "emprendemos" una tarea de un modo tóxico (obsesionándonos, preocupándonos, etc.) el cuerpo comenzará a dar "síntomas" desagradables (en principio a un nivel emocional), tristeza, enojo, cansancio, etc. Luego, si insistimos en ese "como" tóxico, los síntomas serán mas físicos (dolor corporal, digestión pesada, trastornos del sueño, etc) Si aún así, como es habitual, insistimos...vendrán, en nuestro "rescate" la enfermedad y/o lesión corporal.
Recordarte, como siempre, lo inútil de "filosofar". Lo absolutamente "irrelevante" de que estés de acuerdo o no conmigo (yo no soy dueño de verdad alguna) Simplemente, si como a mi te da cierta "rabia" que a pesar de tanto "esfuerzo" haya cosas que no "pitan" en tu vida...¡¡¡coño, probemos algo nuevo!!! Como siempre un placer Juanjo & Juanito
lunes, 7 de junio de 2010
VOLVIENDO A LA "NO FORMA"
La semana pasada, no os escribí. Lo cierto es que Juanito partió de viaje (lo hace amenudo) y al no estar el, no había gran cosa que compartir. Ayer, mientras dormía, le oí llegar pero estaba en lo mejor de mi sueño, así que me dije: Ya me contará mañana.
Sabes, Juanito no es un ser "especial", es alguien "normal" como tu o como yo. Sólo algo le diferencia de la mayoría, es UN SOÑADOR. Juanito sueña con ser feliz. Un día Juanito me miró fija y amorosamente y me dijo: Estoy harto de hacer el "gilipollas" así que a partir de ahora haré lo que me venga en gana, acepto de antemano que me equivocaré así que necesito que un buen amigo me observe para, viéndome desde fuera, me ayude a "ver" mis errores y así aprender LA VERDAD.
Y ya ves "ese amigo" resulté ser yo. Así que desde entonces Juanito se dedica a vivir su vida de un modo libre, natural y salvaje (la caga constantemente) no acepta filosofías, dogmas ni maestros, simplemente vive siendo "fiel" a si mismo y a sus instintos. Mientras yo, el que os escribe, me dedico a observarle y a compartir sus éxitos y fracasos con todos vosotros.
Hoy al despertar pregunté a Juanito donde viajó esta vez y ¡¡¡ostras!!! me dijo que al "mundo de la no forma" ¿Que es eso? pregunté:
Verás, cuando las "formas" en nuestra vida entran en conflicto (sea amores, dinero, salud, familia o lo que sea) se nos entrenó a "corregirlas". Como ya sabes soy muy rebelde y ya me cansé de "corregir" aquí para "estropear" allá y "corregir" allá para de nuevo "estropear" aquí. Ahora cuando una "forma" entra en conflicto, me voy al mundo de la "no forma" y ahí me rehago.
¿No es eso huir? ¿No sería mas "noble" y efectivo hacer presencia en lo que no funciona? y...¿No te encuentras el conflicto de nuevo al volver?...pregunté.
Buuuf, cuantas preguntas. Ante todo ¿Que es el mundo de la "no forma"? Toda "forma" como eso que escribes a tus amigos y que llamas "trabajo semanal" viene de "algún lugar". Le puedes llamar "mente", inspiración" o "baúl de los recuerdos" pero lo que es claro es que antes de escribirlo ya estaba en algún lugar, a ese lugar llamo yo el mundo de la "no forma". Si percibes un error en lo escrito, ¿no viajas a la "fuente" donde lo escrito aún "late" sin forma? ¿es eso huir? ¿es eso poco "noble" o eficaz? ¿no es esa la única manera de solventar un error?
Claro que la "costumbre" es otra. Se nos instruyó en la "cultura del miedo" y eso dificulta enormemente el experimentarnos de un modo "libre" (libertad para equivocarse y así aprender) Aún así nos equivocamos constantemente y nos sentimos "malos". Eso nos asusta tanto que nos ponemos nerviosos y hacemos cosas (al tun tun) a ver, si por casualidad, enderezamos la situación. En ese "descabellado" intento, perdemos la paz y la lucidez.
Cuando escribo un poema, amenudo "corrijo" una o varias palabras. Poco a poco de tanto corregir comienza a no leerse nada con claridad. Entonces lo vuelvo a escribir en una hoja "limpia".
Al oír este ejemplo, vi con claridad la "propuesta" que hago esta semana:
¿Nos atreveríamos una semana a "volver" al mundo de la "no forma" en donde tengamos conflicto? Por ejemplo: Conflicto con la pareja: Volver al lugar interior donde "nació" ese amor en vez de seguir discutiendo acerca de quien falló (la razón no hace feliz a nadie)
Conflicto con un proyecto: Regresar al lugar donde nació pleno de ilusión e inocencia y reconectar con su "pureza", olvidando así "lo que no fue" y dejando de hacer retoques.
Conflicto con el dinero: Reconectar con el "legítimo" deseo de abundancia, olvidar lo que no funciona y así dejar de "hacer" cosas que no hacen sino que atarnos al fracaso.
El océano nos pone una preciosa metáfora: El sol evaporó agua y ésta configuró una nube realmente fea y desagradable. Tan horrible era la nube que en panaderías y supermercados del mundo humano no se hablaba de otra cosa -¿has visto que nube tan horrible? Si es ¡¡¡asquerosa!!! - Todo el mundo (humano) caminaba cabizbajo para no tener que soportar tanta fealdad (animales y plantas se meaban de la risa) En todos los periódicos (es muy importante estar informado) no se hacía referencia a nada mas que a la nube fea. Se hizo una reunión de emergencia a nivel mundial. Incluso se propuso lanzar varios misiles nucleares para mandar "a la mierda" a la nube fea.
Afortunadamente el viento "disolvió" la nube mientras las "prodigiosas mentes humanas" se disponían a la guerra (su mejor habilidad).
El océano jamás perdió su calma. Es sabedor de su capacidad ilimitada de crear nubes y sabe además, que una nube fea no le define y una bonita ¡¡¡tampoco!!!
Como siempre un privilegio compartir........JuanJo & Juanito
Sabes, Juanito no es un ser "especial", es alguien "normal" como tu o como yo. Sólo algo le diferencia de la mayoría, es UN SOÑADOR. Juanito sueña con ser feliz. Un día Juanito me miró fija y amorosamente y me dijo: Estoy harto de hacer el "gilipollas" así que a partir de ahora haré lo que me venga en gana, acepto de antemano que me equivocaré así que necesito que un buen amigo me observe para, viéndome desde fuera, me ayude a "ver" mis errores y así aprender LA VERDAD.
Y ya ves "ese amigo" resulté ser yo. Así que desde entonces Juanito se dedica a vivir su vida de un modo libre, natural y salvaje (la caga constantemente) no acepta filosofías, dogmas ni maestros, simplemente vive siendo "fiel" a si mismo y a sus instintos. Mientras yo, el que os escribe, me dedico a observarle y a compartir sus éxitos y fracasos con todos vosotros.
Hoy al despertar pregunté a Juanito donde viajó esta vez y ¡¡¡ostras!!! me dijo que al "mundo de la no forma" ¿Que es eso? pregunté:
Verás, cuando las "formas" en nuestra vida entran en conflicto (sea amores, dinero, salud, familia o lo que sea) se nos entrenó a "corregirlas". Como ya sabes soy muy rebelde y ya me cansé de "corregir" aquí para "estropear" allá y "corregir" allá para de nuevo "estropear" aquí. Ahora cuando una "forma" entra en conflicto, me voy al mundo de la "no forma" y ahí me rehago.
¿No es eso huir? ¿No sería mas "noble" y efectivo hacer presencia en lo que no funciona? y...¿No te encuentras el conflicto de nuevo al volver?...pregunté.
Buuuf, cuantas preguntas. Ante todo ¿Que es el mundo de la "no forma"? Toda "forma" como eso que escribes a tus amigos y que llamas "trabajo semanal" viene de "algún lugar". Le puedes llamar "mente", inspiración" o "baúl de los recuerdos" pero lo que es claro es que antes de escribirlo ya estaba en algún lugar, a ese lugar llamo yo el mundo de la "no forma". Si percibes un error en lo escrito, ¿no viajas a la "fuente" donde lo escrito aún "late" sin forma? ¿es eso huir? ¿es eso poco "noble" o eficaz? ¿no es esa la única manera de solventar un error?
Claro que la "costumbre" es otra. Se nos instruyó en la "cultura del miedo" y eso dificulta enormemente el experimentarnos de un modo "libre" (libertad para equivocarse y así aprender) Aún así nos equivocamos constantemente y nos sentimos "malos". Eso nos asusta tanto que nos ponemos nerviosos y hacemos cosas (al tun tun) a ver, si por casualidad, enderezamos la situación. En ese "descabellado" intento, perdemos la paz y la lucidez.
Cuando escribo un poema, amenudo "corrijo" una o varias palabras. Poco a poco de tanto corregir comienza a no leerse nada con claridad. Entonces lo vuelvo a escribir en una hoja "limpia".
Al oír este ejemplo, vi con claridad la "propuesta" que hago esta semana:
¿Nos atreveríamos una semana a "volver" al mundo de la "no forma" en donde tengamos conflicto? Por ejemplo: Conflicto con la pareja: Volver al lugar interior donde "nació" ese amor en vez de seguir discutiendo acerca de quien falló (la razón no hace feliz a nadie)
Conflicto con un proyecto: Regresar al lugar donde nació pleno de ilusión e inocencia y reconectar con su "pureza", olvidando así "lo que no fue" y dejando de hacer retoques.
Conflicto con el dinero: Reconectar con el "legítimo" deseo de abundancia, olvidar lo que no funciona y así dejar de "hacer" cosas que no hacen sino que atarnos al fracaso.
El océano nos pone una preciosa metáfora: El sol evaporó agua y ésta configuró una nube realmente fea y desagradable. Tan horrible era la nube que en panaderías y supermercados del mundo humano no se hablaba de otra cosa -¿has visto que nube tan horrible? Si es ¡¡¡asquerosa!!! - Todo el mundo (humano) caminaba cabizbajo para no tener que soportar tanta fealdad (animales y plantas se meaban de la risa) En todos los periódicos (es muy importante estar informado) no se hacía referencia a nada mas que a la nube fea. Se hizo una reunión de emergencia a nivel mundial. Incluso se propuso lanzar varios misiles nucleares para mandar "a la mierda" a la nube fea.
Afortunadamente el viento "disolvió" la nube mientras las "prodigiosas mentes humanas" se disponían a la guerra (su mejor habilidad).
El océano jamás perdió su calma. Es sabedor de su capacidad ilimitada de crear nubes y sabe además, que una nube fea no le define y una bonita ¡¡¡tampoco!!!
Como siempre un privilegio compartir........JuanJo & Juanito
sábado, 22 de mayo de 2010
LA METÁFORA DE LA VENTANA
Hola de nuevo. Esta semana propongo un juego, se trata de "retirar al yo" de las situaciones que vivamos. Es decir, cuando una situación se presenta, lo que solemos hacer es "pensar en nosotros" con respecto a la "situación", o en otras palabras, intentamos "adaptar" la situación a lo que creemos son nuestras preferencias. Lógicamente "esa" actitud provoca una incesante actividad mental (que es fuerza) para "ver" la manera de "adaptar" lo que ocurre a lo que "creemos debiera ocurrir".
Por otro lado, existe la posibilidad contraria...adaptarnos nosotros a lo que ocurre. La vida es clara con respecto al tema, pongamos como ejemplo a la lluvia, cuando llueve somos "libres" de responder, mojarnos, protegernos con un paraguas, quedarnos en casa, etc. Lo que no podemos es pretender que sea la lluvia quien se adapte a "nuestros" planes.
El tema es "atención". ¿donde colocamos la atención cuando algo sucede? Cuando llueve, ¿donde colocamos la atención? en nuestras "necesidades" o en el "hecho" de que llueve. Observa que al "colocar" la atención en las "necesidades propias", no solo nunca conseguiremos que deje de llover, sino que obtendremos un "aumento" de actividad mental (fuerza) que con su naturaleza "circular" no nos llevará a "acción productiva". Por otro lado, al poner la "atención" en el "hecho" lluvia, el pensamiento ya no es fuerza. Este se "posiciona" en un segundo lugar, es decir, primero lo sentidos corporales nos informan que llueve y entonces el pensamiento se torna "creativo", ¿como puedo adaptarme al hecho "lluvia"? poniendo así nuestros intereses personales en un segundo lugar.
Evidentemente, es fácil hacer "eso" con la lluvia, tenemos muy claro que nos pongamos como nos pongamos, la lluvia es inflexible y sólo "ella" decidirá su intensidad y duración. Pero, ¿hacemos lo mismo con los temas que nos afectan de otro modo? Veamos: Si mi esposa me comunica su "intención" de poner fin a nuestra relación, ¿acepto esa decisión como "hecho" e intento adaptar mi "acción" a ese hecho? o ¿intento convencerla de que su "decisión" es un error para que se "adapte" al "hecho" de que "yo" no quiero? (lo cual es fuerza) Si la semana que hoy comienza está llena de trabajo, reuniones y citas varias y "yo" siento muy cansado, ¿acepto ese "hecho" e intento adaptarme a él, aún teniendo en cuenta "ese" cansancio? o ¿comienzo a "pensar" que cosas puedo mover, anular, deformar o simplemente expresar queja de ello? (fuerza de nuevo) Si una visita (difícil de echar) como tu madre, viene a "pasar unos días" contigo justo en un momento que "preferirías" intimidad, ¿aceptas lo de que "madre solo hay una" y piensas como seguir "atendiéndote" a pesar de estar ella ahí? o ¿comienzas a hacer todo tipo de cosas desagradables "pensando" que así se irá? (que de nuevo sería fuerza)
Como siempre, mi intención no es "dogma". La verdad es que no puedo (ni quiero) saber "lo correcto". No tengo ni idea de que "debes" hacer con tu esposa, tu trabajo o con la pesada de tu madre. Eso es ¡¡¡asunto tuyo!!! Únicamente te propongo "investigar". Una semana de "jugar" a poner la "atención" en el "hecho" y después (si quieres) en tus intereses. Es como "ver" el "hecho" como a un "maestro" y cuando la "lección" del "maestro" nos parece "desagradable", no intentar "destruir" su "lección" poniendo así nuestros intereses por delante.
Quizá te ayude una visualización: Imagina que te acercas a una ventana, te apoyas suavemente en su marco y descansas la vista en "aquello que ves". Quizá en principio oigas en tu mente...oh que bonito, amo la primavera o mira la luna, que hermosa. También podría ser al revés,,,que edificio tan feo, mira cuanto humo, etc. En ambos casos el "yo" está presente y primero (antes del "hecho" que ves)...vayamos mas allá, afinemos la atención mas y mas en el "hecho" que vemos...y aún mas...hasta "ver" el "hecho" que vemos sin ningún movimiento mental, sin juicios (ni buenos ni malos ambos son juicios) La "atención" se "identifica" con el objeto "observado" hasta el punto que el "yo" (que observa) y lo observado se "funden" en la misma cosa. Al no existir "separación" entre el que observa y lo observado (entre el "hecho" y mis "preferencias") no puede haber resistencia (que es fuerza) Vemos ahí la "ilusión" de la separación. Del mismo modo en que observador y observado son la misma entidad, también lo son el "hecho" y mis "preferencias"
Como siempre "filosofar" al respecto, no sirve absolutamente de nada. Practica (como un juego) "alterar" el orden en que habitualmente colocas la atención. Cogiendo el dicho popular, "el hombre propone y dios dispone" (que bien entendido es perfecto, como los campesinos, pero entendido desde una mente ambiciosa y tozuda, es la "misma semilla del infierno") ¿donde coloco la "atención" primero? Habitualmente primero (tal como dice el refrán) está "mi" propuesta y luego el tozudo intento de convencer a Dios de que "disponga" algo que se parezca a mi propuesta coño. La "otra" manera (la que esta semana propongo) es primero escucho lo "que Dios dispone" y luego lanzo mi propuesta (acorde a "esa" disposición) no de un modo "resignado" sino "creativo", es decir, una vez acepto la "disposición" del "hecho", mi propuesta irá lo mas cercana posible a mis "preferencias".
La paradoja es que al "cambiar" el orden, no sólo veo la "compatibilidad perfecta" entre "disposición" y "propuesta" sino que "aprendo" que "preferencias" son mías y cuales son aprendidas.
Sin mas me despido de vosotros, agradeciendo como siempre (hoy mas que nunca por cansancio) que estéis ahí "exprimiendo" y evitando las tremendas ganas que tengo de explicar mi vida al sofá...¡¡¡os quiero!!!
Por otro lado, existe la posibilidad contraria...adaptarnos nosotros a lo que ocurre. La vida es clara con respecto al tema, pongamos como ejemplo a la lluvia, cuando llueve somos "libres" de responder, mojarnos, protegernos con un paraguas, quedarnos en casa, etc. Lo que no podemos es pretender que sea la lluvia quien se adapte a "nuestros" planes.
El tema es "atención". ¿donde colocamos la atención cuando algo sucede? Cuando llueve, ¿donde colocamos la atención? en nuestras "necesidades" o en el "hecho" de que llueve. Observa que al "colocar" la atención en las "necesidades propias", no solo nunca conseguiremos que deje de llover, sino que obtendremos un "aumento" de actividad mental (fuerza) que con su naturaleza "circular" no nos llevará a "acción productiva". Por otro lado, al poner la "atención" en el "hecho" lluvia, el pensamiento ya no es fuerza. Este se "posiciona" en un segundo lugar, es decir, primero lo sentidos corporales nos informan que llueve y entonces el pensamiento se torna "creativo", ¿como puedo adaptarme al hecho "lluvia"? poniendo así nuestros intereses personales en un segundo lugar.
Evidentemente, es fácil hacer "eso" con la lluvia, tenemos muy claro que nos pongamos como nos pongamos, la lluvia es inflexible y sólo "ella" decidirá su intensidad y duración. Pero, ¿hacemos lo mismo con los temas que nos afectan de otro modo? Veamos: Si mi esposa me comunica su "intención" de poner fin a nuestra relación, ¿acepto esa decisión como "hecho" e intento adaptar mi "acción" a ese hecho? o ¿intento convencerla de que su "decisión" es un error para que se "adapte" al "hecho" de que "yo" no quiero? (lo cual es fuerza) Si la semana que hoy comienza está llena de trabajo, reuniones y citas varias y "yo" siento muy cansado, ¿acepto ese "hecho" e intento adaptarme a él, aún teniendo en cuenta "ese" cansancio? o ¿comienzo a "pensar" que cosas puedo mover, anular, deformar o simplemente expresar queja de ello? (fuerza de nuevo) Si una visita (difícil de echar) como tu madre, viene a "pasar unos días" contigo justo en un momento que "preferirías" intimidad, ¿aceptas lo de que "madre solo hay una" y piensas como seguir "atendiéndote" a pesar de estar ella ahí? o ¿comienzas a hacer todo tipo de cosas desagradables "pensando" que así se irá? (que de nuevo sería fuerza)
Como siempre, mi intención no es "dogma". La verdad es que no puedo (ni quiero) saber "lo correcto". No tengo ni idea de que "debes" hacer con tu esposa, tu trabajo o con la pesada de tu madre. Eso es ¡¡¡asunto tuyo!!! Únicamente te propongo "investigar". Una semana de "jugar" a poner la "atención" en el "hecho" y después (si quieres) en tus intereses. Es como "ver" el "hecho" como a un "maestro" y cuando la "lección" del "maestro" nos parece "desagradable", no intentar "destruir" su "lección" poniendo así nuestros intereses por delante.
Quizá te ayude una visualización: Imagina que te acercas a una ventana, te apoyas suavemente en su marco y descansas la vista en "aquello que ves". Quizá en principio oigas en tu mente...oh que bonito, amo la primavera o mira la luna, que hermosa. También podría ser al revés,,,que edificio tan feo, mira cuanto humo, etc. En ambos casos el "yo" está presente y primero (antes del "hecho" que ves)...vayamos mas allá, afinemos la atención mas y mas en el "hecho" que vemos...y aún mas...hasta "ver" el "hecho" que vemos sin ningún movimiento mental, sin juicios (ni buenos ni malos ambos son juicios) La "atención" se "identifica" con el objeto "observado" hasta el punto que el "yo" (que observa) y lo observado se "funden" en la misma cosa. Al no existir "separación" entre el que observa y lo observado (entre el "hecho" y mis "preferencias") no puede haber resistencia (que es fuerza) Vemos ahí la "ilusión" de la separación. Del mismo modo en que observador y observado son la misma entidad, también lo son el "hecho" y mis "preferencias"
Como siempre "filosofar" al respecto, no sirve absolutamente de nada. Practica (como un juego) "alterar" el orden en que habitualmente colocas la atención. Cogiendo el dicho popular, "el hombre propone y dios dispone" (que bien entendido es perfecto, como los campesinos, pero entendido desde una mente ambiciosa y tozuda, es la "misma semilla del infierno") ¿donde coloco la "atención" primero? Habitualmente primero (tal como dice el refrán) está "mi" propuesta y luego el tozudo intento de convencer a Dios de que "disponga" algo que se parezca a mi propuesta coño. La "otra" manera (la que esta semana propongo) es primero escucho lo "que Dios dispone" y luego lanzo mi propuesta (acorde a "esa" disposición) no de un modo "resignado" sino "creativo", es decir, una vez acepto la "disposición" del "hecho", mi propuesta irá lo mas cercana posible a mis "preferencias".
La paradoja es que al "cambiar" el orden, no sólo veo la "compatibilidad perfecta" entre "disposición" y "propuesta" sino que "aprendo" que "preferencias" son mías y cuales son aprendidas.
Sin mas me despido de vosotros, agradeciendo como siempre (hoy mas que nunca por cansancio) que estéis ahí "exprimiendo" y evitando las tremendas ganas que tengo de explicar mi vida al sofá...¡¡¡os quiero!!!
domingo, 16 de mayo de 2010
EL "DESEO", LA "FUERZA" Y EL "ESCAPE"
Hola de nuevo, esta semana la propuesta tiene tres protagonistas que "trabajan" juntos: El "deseo" , la "fuerza" y el "escape". Mi intención es "ver" como se relacionan entre si, ya que cada uno por su cuenta son "inofensivos" pero juntos son como un vecino ruidoso que no nos deja dormir. Para "ver" como operan juntos, veamos que le sucedió a Juanito.
Juanito paseaba tranquiliamente por la calle, iba pensando en sus cosas cuando pasó por delante de una tienda de bicicletas (el ciclismo es su deporte favorito) ahí vio ¡¡¡la bici perfecta!!! Una hermosa bici blanca y roja. Juanito entró en la tienda y la tocó, sintió su robustez, su suspensión y la suavidad del sillín. Todo encajaba a la perfección, ahí Juanito sintió un enorme "deseo" de hacerse con la bici. Sólo faltaba preguntar el precio y lo hizo...3.000€...¡buf! eso es mas de lo que me puedo permitir...Preguntó: ¿Existen facilidades de pago?...Si, 1.000€ de entrada y el resto en dos años. Juanito salió a la calle a "pensárselo". Si conseguía esos 1.000€ de la entrada, el resto ya lo pagaría de su sueldo. Si, definitivamente, si quería la bici, así que ahora la cuestión es como me hago con 1.000€ y ¡lo antes posible!.
En ese "como lo hago", se inicia la colaboración de la "fuerza" con el "deseo". Deseo la bici y busco como conseguirla ("fuerza").
Los días siguientes fueron muy duros para Juanito. Todo lo que hacía o dejaba de hacer estaba íntimamente relacionado con su decisión de hacerse con la bicicleta. Ya no iba a tomar la cervecita con los amigos (hay que ahorrar). Pidió hacer horas extra en su trabajo y eso le tenía muy cansado. Se vendió la colección de comics (uno de sus tesoros) por cuatro cuartos en el mercado de St. Antoni. Empezó a pedir dinero prestado a amigos y familiares (cosa que no ayuda a la popularidad) Se discutió con la novia, ya que Juanito le propuso coger parte del dinero del piso (a lo que la novia dijo no)...Juanito llevaba tres semanas "dale que te pego" con el tema...¡¡¡no pensaba en otra cosa!!!
Tras tres semanas, Juanito juntó menos de la mitad de lo que necesitaba. Le cogió un buen "cabreo" y se fue a su casa "enfadado con el mundo" ya ni jugaba con su perro, solo quería la dichosa bicicleta. Y ya ves, a este paso, cuando tenga los 1.000€ ya la habrán vendido. Estaba tan enfadado que al final se dijo: Ah si eh, pues ahora verás, me voy a comer al restaurante mas caro del barrio, luego me compro el mejor puro y me voy al fútbol en taxi y cuando se acabe el partido...¡¡¡de juerga!!! (ahí está el "escape")
Al día siguiente, Juanito se despertó fatal. Tenía una buena resaca de la juerga y se había gastado en un día lo que tardó tres semanas en reunir. Además ninguno de sus amigos le llamaba (les había "taladrado" con el tema bici) Llamó a su novia pero ésta seguía enfadada y encima, al día siguiente había comprometido un montón de horas extra. Juanito pensó: ¡¡¡todo esto por culpa de la dichosa bicicleta!!!
Pero...¿tiene la bicicleta la culpa? ¿que Juanito quisiera conseguirla tiene algo de malo? ¿es posible erradicar el "deseo" por cosas tan naturales como la salud o la abundancia? ¿reprimir nuestros "deseos" no acaba fortaleciéndolos?
Si lo investigamos, vemos como constantemente "apreciamos" cosas que nos gustan. Un hermoso rostro o cuerpo, un bonito coche, una casa con un verde jardín, el olor de una panadería, etc. y eso no nos causa conflicto alguno. Otra cosa es cuando "pienso" en algo que me gustó y a través de ese "pensamiento" (que es pasado, pensar siempre es pasado) busco el como conseguirlo. Ese "pensar" como conseguir, es a lo que yo llamo "fuerza". A partir de ahí, la "distorsión" afecta a todas las facetas de nuestra vida. Es como algo que se extiende "tiñendo" nuestras relaciones, nuestros estados anímicos, la salud, la vitalidad y en definitiva, nuestras acciones, Cuando la "fuerza" se añade al "deseo" es como "darle de comer". El "deseo" crece y se apodera de todo el sistema. Como vivir así es muy desagradable, el "escape" en la forma que sea, aparecerá.
Hay actualmente una tremenda variedad de "escapes", los mas evidentes: Drogas, alcohol, juego, etc. y los mas aceptados: El fútbol, la televisión, cualquier tipo de entretenimiento, etc. Pero también funcionan como "escape" cosas mas sutiles: La preocupación por los hijos, el interés en la política, estar siempre "planeando" cosas, el sentimentalismo, la pareja y toda suerte de cosas (espirituales incluidas) que proyectamos fuera de nosotros.
Cabría preguntarse si usamos esos "escapes". Si la respuesta es honesta será un ¡¡¡SI!!! Entonces, ¿que sentido tiene escapar y de que me escapo? Evidentemente me escapo de "mi mismo" y ¿que sentido tiene? Sólo puede ser como un "descanso" temporal. Uno sólo necesita "descansar" temporalmente de "uno mismo" cuando algo produce cansancio y ese algo sólo puede ser la "fuerza".
La propuesta es "retirar" la "fuerza" y no el "deseo". Es como si Juanito ve la bici, se enamora de ella, la prueba, pregunta el precio y...sigue con su vida como si tal cosa (sin negar que sería estupendo tenerla) Si esa bici ha de ser para el, lo será...la vida se encargará de ello.
Amigos, veo en la "espiritualidad" un peligro cuando "conceptualizamos". Se dice ¡cuidado con el deseo! es el origen del sufrimiento. Pero, se le puede pedir a una madre que no desee salud para sus hijos, se te podría pedir a ti que no desees tener tus necesidades básicas cubiertas o se le puede pedir a los amantes que no se deseen. Claro que cuando una madre se pregunta ¿como hago para "asegurar" la salud de mis hijos? caerá inevitablemente en la preocupación. Cuando tu te preguntas ¿como puedo "asegurar" mis necesidades básicas en el futuro? Caerás inevitablemente en la avaricia. Cuando el amante se pregunta ¿como puedo conseguir que esta atracción tenga continuidad? Caerá inevitablemente en los celos y el control. Te recuerdo que esa preguntita, ¿como puedo conseguir...? es el inicio de la "fuerza"
La apreciación de lo hermoso (de lo que nos gusta) sea un cuerpo, una moto o un plato de raviolis, no tiene nada de malo, de hecho, esta apreciación viene del "amor". Cuando "pensamos" (que es pasado) en el "como" conseguir, añadimos "fuerza" y solo se hace "fuerza" cuando no se "confía" es decir, cuando se tiene "miedo".
Si "aceptas" lo que "deseas" (apreciación) pero dejas de "pensar" en que hacer para conseguir, verás que de un modo natural te acercas a lo "apreciado", ya que "eso" está vivo en ti. Si al mismo tiempo "echas un vistazo" a tus "escapes", verás que no hay tanta necesidad de "escapar" ya que la verdadera razón de "escapar" es vivir basado en la "fuerza".
Aprovecho una vez mas para recordar el curso en Vilartimó este próximo fin de semana, aunque aún no se muy bien que vamos a hacer, si se que "removeremos" cosas y nos divertiremos.
Saludos Juanito...ay...Juanjo
Juanito paseaba tranquiliamente por la calle, iba pensando en sus cosas cuando pasó por delante de una tienda de bicicletas (el ciclismo es su deporte favorito) ahí vio ¡¡¡la bici perfecta!!! Una hermosa bici blanca y roja. Juanito entró en la tienda y la tocó, sintió su robustez, su suspensión y la suavidad del sillín. Todo encajaba a la perfección, ahí Juanito sintió un enorme "deseo" de hacerse con la bici. Sólo faltaba preguntar el precio y lo hizo...3.000€...¡buf! eso es mas de lo que me puedo permitir...Preguntó: ¿Existen facilidades de pago?...Si, 1.000€ de entrada y el resto en dos años. Juanito salió a la calle a "pensárselo". Si conseguía esos 1.000€ de la entrada, el resto ya lo pagaría de su sueldo. Si, definitivamente, si quería la bici, así que ahora la cuestión es como me hago con 1.000€ y ¡lo antes posible!.
En ese "como lo hago", se inicia la colaboración de la "fuerza" con el "deseo". Deseo la bici y busco como conseguirla ("fuerza").
Los días siguientes fueron muy duros para Juanito. Todo lo que hacía o dejaba de hacer estaba íntimamente relacionado con su decisión de hacerse con la bicicleta. Ya no iba a tomar la cervecita con los amigos (hay que ahorrar). Pidió hacer horas extra en su trabajo y eso le tenía muy cansado. Se vendió la colección de comics (uno de sus tesoros) por cuatro cuartos en el mercado de St. Antoni. Empezó a pedir dinero prestado a amigos y familiares (cosa que no ayuda a la popularidad) Se discutió con la novia, ya que Juanito le propuso coger parte del dinero del piso (a lo que la novia dijo no)...Juanito llevaba tres semanas "dale que te pego" con el tema...¡¡¡no pensaba en otra cosa!!!
Tras tres semanas, Juanito juntó menos de la mitad de lo que necesitaba. Le cogió un buen "cabreo" y se fue a su casa "enfadado con el mundo" ya ni jugaba con su perro, solo quería la dichosa bicicleta. Y ya ves, a este paso, cuando tenga los 1.000€ ya la habrán vendido. Estaba tan enfadado que al final se dijo: Ah si eh, pues ahora verás, me voy a comer al restaurante mas caro del barrio, luego me compro el mejor puro y me voy al fútbol en taxi y cuando se acabe el partido...¡¡¡de juerga!!! (ahí está el "escape")
Al día siguiente, Juanito se despertó fatal. Tenía una buena resaca de la juerga y se había gastado en un día lo que tardó tres semanas en reunir. Además ninguno de sus amigos le llamaba (les había "taladrado" con el tema bici) Llamó a su novia pero ésta seguía enfadada y encima, al día siguiente había comprometido un montón de horas extra. Juanito pensó: ¡¡¡todo esto por culpa de la dichosa bicicleta!!!
Pero...¿tiene la bicicleta la culpa? ¿que Juanito quisiera conseguirla tiene algo de malo? ¿es posible erradicar el "deseo" por cosas tan naturales como la salud o la abundancia? ¿reprimir nuestros "deseos" no acaba fortaleciéndolos?
Si lo investigamos, vemos como constantemente "apreciamos" cosas que nos gustan. Un hermoso rostro o cuerpo, un bonito coche, una casa con un verde jardín, el olor de una panadería, etc. y eso no nos causa conflicto alguno. Otra cosa es cuando "pienso" en algo que me gustó y a través de ese "pensamiento" (que es pasado, pensar siempre es pasado) busco el como conseguirlo. Ese "pensar" como conseguir, es a lo que yo llamo "fuerza". A partir de ahí, la "distorsión" afecta a todas las facetas de nuestra vida. Es como algo que se extiende "tiñendo" nuestras relaciones, nuestros estados anímicos, la salud, la vitalidad y en definitiva, nuestras acciones, Cuando la "fuerza" se añade al "deseo" es como "darle de comer". El "deseo" crece y se apodera de todo el sistema. Como vivir así es muy desagradable, el "escape" en la forma que sea, aparecerá.
Hay actualmente una tremenda variedad de "escapes", los mas evidentes: Drogas, alcohol, juego, etc. y los mas aceptados: El fútbol, la televisión, cualquier tipo de entretenimiento, etc. Pero también funcionan como "escape" cosas mas sutiles: La preocupación por los hijos, el interés en la política, estar siempre "planeando" cosas, el sentimentalismo, la pareja y toda suerte de cosas (espirituales incluidas) que proyectamos fuera de nosotros.
Cabría preguntarse si usamos esos "escapes". Si la respuesta es honesta será un ¡¡¡SI!!! Entonces, ¿que sentido tiene escapar y de que me escapo? Evidentemente me escapo de "mi mismo" y ¿que sentido tiene? Sólo puede ser como un "descanso" temporal. Uno sólo necesita "descansar" temporalmente de "uno mismo" cuando algo produce cansancio y ese algo sólo puede ser la "fuerza".
La propuesta es "retirar" la "fuerza" y no el "deseo". Es como si Juanito ve la bici, se enamora de ella, la prueba, pregunta el precio y...sigue con su vida como si tal cosa (sin negar que sería estupendo tenerla) Si esa bici ha de ser para el, lo será...la vida se encargará de ello.
Amigos, veo en la "espiritualidad" un peligro cuando "conceptualizamos". Se dice ¡cuidado con el deseo! es el origen del sufrimiento. Pero, se le puede pedir a una madre que no desee salud para sus hijos, se te podría pedir a ti que no desees tener tus necesidades básicas cubiertas o se le puede pedir a los amantes que no se deseen. Claro que cuando una madre se pregunta ¿como hago para "asegurar" la salud de mis hijos? caerá inevitablemente en la preocupación. Cuando tu te preguntas ¿como puedo "asegurar" mis necesidades básicas en el futuro? Caerás inevitablemente en la avaricia. Cuando el amante se pregunta ¿como puedo conseguir que esta atracción tenga continuidad? Caerá inevitablemente en los celos y el control. Te recuerdo que esa preguntita, ¿como puedo conseguir...? es el inicio de la "fuerza"
La apreciación de lo hermoso (de lo que nos gusta) sea un cuerpo, una moto o un plato de raviolis, no tiene nada de malo, de hecho, esta apreciación viene del "amor". Cuando "pensamos" (que es pasado) en el "como" conseguir, añadimos "fuerza" y solo se hace "fuerza" cuando no se "confía" es decir, cuando se tiene "miedo".
Si "aceptas" lo que "deseas" (apreciación) pero dejas de "pensar" en que hacer para conseguir, verás que de un modo natural te acercas a lo "apreciado", ya que "eso" está vivo en ti. Si al mismo tiempo "echas un vistazo" a tus "escapes", verás que no hay tanta necesidad de "escapar" ya que la verdadera razón de "escapar" es vivir basado en la "fuerza".
Aprovecho una vez mas para recordar el curso en Vilartimó este próximo fin de semana, aunque aún no se muy bien que vamos a hacer, si se que "removeremos" cosas y nos divertiremos.
Saludos Juanito...ay...Juanjo
lunes, 10 de mayo de 2010
¡¡¡SER TOTAL!!!
Hola otra vez, hay un "dicho" que me encanta: Si quieres oír reír a Dios, explícale tus planes. También John Lennon hizo célebre una frase al respecto: La vida es "eso" que te sucede mientras tu haces "tus propios planes". Ambas frases nos recuerdan a un refrán popular de todos conocido: "El hombre propone y Dios dispone".
La semana pasada te hablaba de "improvisar" o "cumplir". Muchos de vosotros me contestasteis, confirmando así, el interés del tema. Este fin de semana la vida, generosa ella, vino a echarme "un capote" acerca del tema. Me fui con mis chicas (hermana y sobrina) a Ibiza a pasar el día, el "plan" era de lo mas sencillo...playa, comer, ir de compras y a la noche tranquilamente volver a Barcelona. El caso es que "un volcán" de "no se donde" le dio por "escupir" ceniza y cerraron aeropuertos. Ya ves, las chicas y yo "deambulando" por la isla "buscando" la manera de volver.
En mi mente "sonaban dos canciones" simultáneamente". La una decía: Acepta y relájate...estás en una preciosa isla, no pasa nada. La otra decía: Es que tengo cosas que hacer en Barcelona, mi perra está sola, tengo trabajo pendiente, etc. A mis acompañantes les sucedía lo mismo, por una parte bien, playita y tranquilidad y por otra, las dos tenían cosas que "atender" el domingo. Y claro...esto de vivir con una pierna en cada lado, al final produce "dolor de entrepierna". La sensación no era "limpia", una "distorsión" estaba presente todo el rato. Aroma a "incertidumbre" que ni te dejaba relajar en "lo que era" ni te permitía "actuar" ya que el tema no dependía "enteramente" de nosotros.
Al final la opción fue clara, si se puede, preferimos volver. Así que improvisamos todos los recursos para intentar volver, barco, avión, levitación o lo que fuere y...¡¡¡no hubo modo!!! El caso es que mientras hacíamos el "intento" fue divertido. Ahora nos "tocaba improvisar" como y donde nos quedábamos tal como íbamos...¡¡¡sin nada!!! Unos amigos nos acogieron en plan "refugiados" en su casa...improvisamos y también fue divertido.
Ahora, aquí escribiéndote en mi casa y tras dormir 10 horas del tirón, la "jugada" se ve muy clara. Los únicos momentos desagradables del día, coinciden exactamente con la "incertidumbre" que provoca "indecisión". En este caso en particular, el "desenlace" no dependía de nosotros, pero a mi me inspiraba para "aplicarlo" a otros temas de la vida cotidiana donde si depende de uno decidir que hacer. Todo esto me recuerda un cuento viejo:
...Un perrito abandonado y "listo como el hambre" llega a un valle. Un río amplio y caudaloso corta el valle en dos. A cada lado del río, hay un monasterio donde viven monjes en comunidad. El perrito, artista como todos los perritos cuando tienen hambre, aprendió que al oír la campana de uno de los monasterios, los monjes comían. El animal se sentaba a "mirar" con carita de pena y, como no, conseguía que los monjes repartieran su "escasa" comida con el. Cuando "eso" se instaló, el perrito quiso saber si al oír la campana del "otro monasterio" también habría comida. Se atrevió a cruzar a nado el ancho y caudaloso río e investigó...¡¡¡zas!!!...si, la campana del "otro monasterio" también anunciaba la comida...el perrito repitió con éxito la estrategia, ahora tenía dos comidas al día y eso es ¡¡¡estupendo!!!.
El animal vivía bien, incluso había engordado. Había trabado una "tierna" amistad con los monjes de ambos monasterios, su vida transcurría dulce y suave. Una mañana soleada, el perrito dormía al sol cuando escuchó el "tañir" de la campana del monasterio al otro lado del río. Como siempre, se lanzó a la agitada agua del río y justo cuando estaba a la mitad, ahí donde las aguas son mas turbulentas, escuchó tañir la campana del otro monasterio, el que dejaba atrás. Se quedó como congelado, no quería perderse ninguna de las dos comidas. Pero claro, quedarse ahí, justo donde el agua es mas agitada.......Así que nadaba unos metros adelante y "pensaba" en lo que "dejaba atrás". Se arrepentía y retrocedía unos metros "pensando" de nuevo en lo que perdía. Tras unos cuantos "intentos" la corriente se "aprovecho" de la "indecisión" del perrito y lo engulló.
¿Te suena?...Seguro que si. Viendo esto...¿que podría haber hecho el perrito? ¡¡¡sólo ser total!!! Si trasladamos esto a nuestras vidas, ahí donde hay dos o mas orillas para elegir, ser "total" aunque sea para equivocarse. Amenudo es mejor equivocarse que "pensar" y "congelarse" en los "si fuera así o asa como sería". Ser "total" en lo que uno decide, significa decidir asumiendo la "totalidad" de las consecuencias que emanen de tal decisión (por mal que fuera, siempre te tienes a ti y a tu respeto por "serte" fiel) y cuando hay confusión y ésta no te deja ver claro...¡¡¡no luches!!! tu no vives en un río, así que ¡¡¡se "total" en tu confusión!!!
Esta es la propuesta: Una semanita donde ser "total". Es decir, eliminar las dudas e indecisiones (cuando sea posible) por ejemplo: Uff iría a yoga pero tengo pereza...o voy o no voy, lo que no hago es gastar energía "pensando" en la acción acertada. Me invitan al cine, mmm no se, no se...pues digo si o digo no, todo menos "pensar" como habría sido si hubiera hecho lo otro. Y cuando "eliminar" dudas e indecisión no está a nuestro alcanze por la "magnitud" del tema, se "total" en la indecisión, no "pienses" en "solventar" lo "insolventable"...acepta la confusión, céntrate en ti, no malgastes tu energía haciendo "cálculos en el aire". (para estar en el medio del río, donde la "corriente" es mas poderosa, necesitarás de "toda" tu energía) Cuando esto sucede, "lo insolventable" solo nos queda el "ahora", ya que ahí...¡¡¡nunca hay conflicto!!!
La semana pasada te hablaba de "improvisar" o "cumplir". Muchos de vosotros me contestasteis, confirmando así, el interés del tema. Este fin de semana la vida, generosa ella, vino a echarme "un capote" acerca del tema. Me fui con mis chicas (hermana y sobrina) a Ibiza a pasar el día, el "plan" era de lo mas sencillo...playa, comer, ir de compras y a la noche tranquilamente volver a Barcelona. El caso es que "un volcán" de "no se donde" le dio por "escupir" ceniza y cerraron aeropuertos. Ya ves, las chicas y yo "deambulando" por la isla "buscando" la manera de volver.
En mi mente "sonaban dos canciones" simultáneamente". La una decía: Acepta y relájate...estás en una preciosa isla, no pasa nada. La otra decía: Es que tengo cosas que hacer en Barcelona, mi perra está sola, tengo trabajo pendiente, etc. A mis acompañantes les sucedía lo mismo, por una parte bien, playita y tranquilidad y por otra, las dos tenían cosas que "atender" el domingo. Y claro...esto de vivir con una pierna en cada lado, al final produce "dolor de entrepierna". La sensación no era "limpia", una "distorsión" estaba presente todo el rato. Aroma a "incertidumbre" que ni te dejaba relajar en "lo que era" ni te permitía "actuar" ya que el tema no dependía "enteramente" de nosotros.
Al final la opción fue clara, si se puede, preferimos volver. Así que improvisamos todos los recursos para intentar volver, barco, avión, levitación o lo que fuere y...¡¡¡no hubo modo!!! El caso es que mientras hacíamos el "intento" fue divertido. Ahora nos "tocaba improvisar" como y donde nos quedábamos tal como íbamos...¡¡¡sin nada!!! Unos amigos nos acogieron en plan "refugiados" en su casa...improvisamos y también fue divertido.
Ahora, aquí escribiéndote en mi casa y tras dormir 10 horas del tirón, la "jugada" se ve muy clara. Los únicos momentos desagradables del día, coinciden exactamente con la "incertidumbre" que provoca "indecisión". En este caso en particular, el "desenlace" no dependía de nosotros, pero a mi me inspiraba para "aplicarlo" a otros temas de la vida cotidiana donde si depende de uno decidir que hacer. Todo esto me recuerda un cuento viejo:
...Un perrito abandonado y "listo como el hambre" llega a un valle. Un río amplio y caudaloso corta el valle en dos. A cada lado del río, hay un monasterio donde viven monjes en comunidad. El perrito, artista como todos los perritos cuando tienen hambre, aprendió que al oír la campana de uno de los monasterios, los monjes comían. El animal se sentaba a "mirar" con carita de pena y, como no, conseguía que los monjes repartieran su "escasa" comida con el. Cuando "eso" se instaló, el perrito quiso saber si al oír la campana del "otro monasterio" también habría comida. Se atrevió a cruzar a nado el ancho y caudaloso río e investigó...¡¡¡zas!!!...si, la campana del "otro monasterio" también anunciaba la comida...el perrito repitió con éxito la estrategia, ahora tenía dos comidas al día y eso es ¡¡¡estupendo!!!.
El animal vivía bien, incluso había engordado. Había trabado una "tierna" amistad con los monjes de ambos monasterios, su vida transcurría dulce y suave. Una mañana soleada, el perrito dormía al sol cuando escuchó el "tañir" de la campana del monasterio al otro lado del río. Como siempre, se lanzó a la agitada agua del río y justo cuando estaba a la mitad, ahí donde las aguas son mas turbulentas, escuchó tañir la campana del otro monasterio, el que dejaba atrás. Se quedó como congelado, no quería perderse ninguna de las dos comidas. Pero claro, quedarse ahí, justo donde el agua es mas agitada.......Así que nadaba unos metros adelante y "pensaba" en lo que "dejaba atrás". Se arrepentía y retrocedía unos metros "pensando" de nuevo en lo que perdía. Tras unos cuantos "intentos" la corriente se "aprovecho" de la "indecisión" del perrito y lo engulló.
¿Te suena?...Seguro que si. Viendo esto...¿que podría haber hecho el perrito? ¡¡¡sólo ser total!!! Si trasladamos esto a nuestras vidas, ahí donde hay dos o mas orillas para elegir, ser "total" aunque sea para equivocarse. Amenudo es mejor equivocarse que "pensar" y "congelarse" en los "si fuera así o asa como sería". Ser "total" en lo que uno decide, significa decidir asumiendo la "totalidad" de las consecuencias que emanen de tal decisión (por mal que fuera, siempre te tienes a ti y a tu respeto por "serte" fiel) y cuando hay confusión y ésta no te deja ver claro...¡¡¡no luches!!! tu no vives en un río, así que ¡¡¡se "total" en tu confusión!!!
Esta es la propuesta: Una semanita donde ser "total". Es decir, eliminar las dudas e indecisiones (cuando sea posible) por ejemplo: Uff iría a yoga pero tengo pereza...o voy o no voy, lo que no hago es gastar energía "pensando" en la acción acertada. Me invitan al cine, mmm no se, no se...pues digo si o digo no, todo menos "pensar" como habría sido si hubiera hecho lo otro. Y cuando "eliminar" dudas e indecisión no está a nuestro alcanze por la "magnitud" del tema, se "total" en la indecisión, no "pienses" en "solventar" lo "insolventable"...acepta la confusión, céntrate en ti, no malgastes tu energía haciendo "cálculos en el aire". (para estar en el medio del río, donde la "corriente" es mas poderosa, necesitarás de "toda" tu energía) Cuando esto sucede, "lo insolventable" solo nos queda el "ahora", ya que ahí...¡¡¡nunca hay conflicto!!!
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